Ya no es necesario esconder tu nombre en un anagrama, simplemente quedará escrito en ese lugar donde no genera sospecha sobre la importancia que tiene para mí escribirlo. Ya fueron suficiente los textos, intentos de disertaciones, intentos de relatos donde eres el personaje principal con un pseudónimo y características lúgubres que asigné para ti. Ya nada de eso... simplemente quedó escrito tu nombre al final del párrafo, como los anillos de los árboles mutilados que hacen constar el paso del tiempo.
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jueves, 30 de julio de 2015
Agradecimientos
Ya no es necesario esconder tu nombre en un anagrama, simplemente quedará escrito en ese lugar donde no genera sospecha sobre la importancia que tiene para mí escribirlo. Ya fueron suficiente los textos, intentos de disertaciones, intentos de relatos donde eres el personaje principal con un pseudónimo y características lúgubres que asigné para ti. Ya nada de eso... simplemente quedó escrito tu nombre al final del párrafo, como los anillos de los árboles mutilados que hacen constar el paso del tiempo.
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