credits by: evtkw

miércoles, 29 de enero de 2025

Concierto otoño Interpol en Berlín

Concierto otoño Interpol en Berlín 

Hola, es el otoño del 2024, vives en la ciudad de Varsovia, en Polonia. Estás emocionado porqué vas a ver a Interpol tu banda favorita. Te sientes igual de emocionado que en esa tarde lluviosa en tu pueblo. Si, el boleto te lo compró una chica, ¿recuerdas? Una chica que mal interpretó las cosas y le rompiste el corazón, alguien que desde el principio no te gustaba y ni dios padre iba a hacer que te gustara. Te transportas en el tiempo, eres adolescente otra vez. Si, piensas que estarías mejor si Helena va contigo, le contaste, ¿no? Durante mucho tiempo el Our love to admire te recordará a ella, sigues recordando ahora cómo te sentías, no exactamente a ella, pero si ahora, ¿Que sería de María Elena Ruiz?, que preferías llamar Helena. 

No lo sabías, pero si viajaras al pasado te dirías que la pensarás, pensarás en ella, por unos dos o tres años, y un día estarás enamorado de alguien más que también pensarás por mucho tiempo. ¿Se dice fácil no? Mientras lo estes viviendo quizá no. Pero no quiero enfocarme en los amores, quiero decirte que la pases bien, y lo hagas tal y como lo estás pensando ahora, no quiero que hagas nada distinto porque si no, no va a tener sentido que te esté escribiendo, solo quería decirte que sonrío al verte y me siento contento que estés a punto de ir a ese concierto. 

Si, toma esa caja de cigarros que tienes oculta en tu mochila, toma la bolsa que olvidó tu primo y que es perfecta para meter el boleto y la caja de cigarros. Tómate una cerveza, y corre. Tal vez te diría que dejes de hacer las hojas que estás haciendo. Para que veas a más bandas, o tal vez no, la verdad es que la noche va a a ser perfecta. Ja, como te gusta ese perfume de la caja azul, disfrútalo mientras lo rompa tu hermano, también adora ese perfume. Solo me pregunto porque no lo compraste otra vez. Y cómprale uno a él también, porque lo quieres mucho. 

No te preocupes por la noche, los ángeles te cuidarán. 

viernes, 24 de enero de 2025

Puente

 Hola, 

Entraste nuevamente a mi casa, mi cama, mi cuarto, mi mente. 

Recuerdo un poco tu perfume, un poco la voz que hacías cuando necesitabas un abrazo. También yo lo necesitaba. Esperé pacientemente, siempre supe esperar. 

Yo solo quería escuchar la verdad. 

Ya no hay más tardes, no hay frazadas tibias esperándote. Tampoco almohadas cómodas. No se quedará tu perfume impregnado el día consecutivo de tu partida. Ya no lamentaremos que te estén buscando en casa, que no te puedas quedar más tiempo conmigo. 

¿Hubiera sido más fácil que no dijeras la verdad a medias? Tal vez tenía que ser más inteligente, pero sabes que no entiendo las indirectas. 

No finjas ser tan depravada con alguien tan pasional. Al final, los dos éramos inexpertos. 

Ya no siento esas punzadas acalambradas y cálidas en mi estomago, en mi piernas, mis manos hormigueando si imaginaba que dejabas tu aroma en otra habitación, si alguien tocaba tu cintura y reposaba el rostro en tu vientre. 

Ya no duele. 

Yo también he estado con alguien, pero me he limitado a no querer para que no pase lo mismo que contigo. En algún momento lo haré pero ahora no puedo forzarme. No tengo ganas de hacerlo, por profunda certeza, aunque sé que algún día lo haré. Simplemente me dejo llevar, por la belleza y por el aroma. Al menos, por esa parte, la vida hace justicia. Ha sido muy bueno.

Al menos sé que no eres la única con la que se siente bien, tan bien, dar la vuelta por el universo, en los pocos metros cuadrados de la cama y de la alfombra. Gastando las horas, como si fuera el final del mundo.

He estado muy feliz y también muy triste. 

Desintoxicado. 

¿Eso quiere decir que ya no importas?

Lentamente, cada vez menos, como las exponenciales negativas. Ya has pasado por el punto crítico. Siempre estará tu aliento susurrándome al oído. 

Yo solo quería recordarte que no hubiéramos sido infelices. Bueno, eso de la felicidad no existe, pero la voluntad si.

Yo nunca tuve voluntad de seguir, y tu tampoco, pero en otras circunstancias si, sabíamos que estábamos hechos el uno para el otro. Que embonábamos perfecto en la risa, en la tristeza y nuestro deseo.

En otra vida tal vez.

Te quise y siempre tendrás mi respeto, estás sepultada, y en algún momento aparecerás cuando alguien te mencione. Cuando estés frente a mi, y no pase ahora, realmente nada. 

Gracias por todo, 

una abrazo. 




domingo, 19 de enero de 2025

Viernes 660

Sabía que las cosas iban bien cuando aseguro que venía a casa. No se puede saber si ella estaba igual de nerviosa, probablemente no. Otra vez la ley del unicornio de Alicia en el país de las maravillas, yo confío en ti si tu confías en mí. Me siento nervioso, como la primera vez. Como la primera vez que salí con la chica que más me gustaba en la adolescencia. Cuando me tomó por sorpresa la chica de la escuela de medicina que aceptó salir conmigo cuando terminaba la universidad. Yo esperando en la banca de un parque, ella aproximándose, con su cabello lacio, fresca, linda y no me lo puedo creer.

Pero ahora estoy en mi casa, me siento a esperar en el sillón, ella dice que llegará unos minutos tarde mientras el tráfico de la cansada ciudad en viernes la suelte. Me sirvo una copa de vino y me pongo a mirar un video de mi concierto favorito, en Berlín. Esta banda de rock, que se viste con trajes formales, musica oscura y pasional, serio y oscuro, ese soy yo. Me vestí elegante para estar con ella.

Ella dice que ha llegado, suena el timbre. Salgo a recibirla, de momento no la reconozco. Sigo temeroso cuando sube las escaleras conmigo antes de entrar a mi departamento. No la miro a los ojos, tal vez por el temor a que me lea mi cara, de que escondo la urgencia, se asuste y se valla.

Le doy un beso, su piel, sus mejillas están frías, afuera está nevando.

Se quita el abrigo delicadamente, y lo tomo para guardarlo. Que suerte tengo,  es cien veces más guapa de lo que esperaba, y huele bien, y viste bien, y es educada y elegante. Primero le pago lo que le debo. Es cortés, lo suficientemente inteligente para mira un par de segundos para verificar que está bien con el toque de no desconfianza. 

Se sienta conmigo en la sala. Trato de esconder mis nervios, no debe ser, todo va bien. No pensé que fuera tan elegante y educada. Su sonrisa perfecta y pulcritud me da confianza. Por dios que cabello, que postura. Quiero lanzarme sobre sus piernas y desgarrar sus medias negras, pero dejo que me conduzca, como al final es la regla, como los años me han enseñado a no olvidar como se comportan los caballeros.

Me pregunta, me envuelve para que me sienta con confianza. Me lee, debo lucir como un animal herido. Me trata cálidamente, parece que no tiene prisa de irse. La veo dentro de mi habitación y no lo creo -en más aspectos que solo el hecho de pagar las cuentas-. Vale, estoy más que contento.

Poco a poco me siento con más confianza, pero con mucho titubeo. No es necesario que lo diga, parece que su aurea se abre, sin estar desnuda, con su vestido elegante y luz tenue, abre las puertas del universo, me pega un abrazo y busca mi boca, con delicadeza infla mi confianza, creo de nuevo en el mundo

Comienzo por su cuello y termino por cada rincón de su cuerpo.

No me mira con asco ni con lástima. Yo ya no la siento por mi mismo. Tampoco siento la presión por ser quien satisface. Yo solo me enfoco en el momento y su boca mágica. Me mira con delicada lujuria. Todo esta bien. 

Ella me da consuelo. Evita que me vuelva loco. Adsorbe mi tristeza cuando reposo mi rostro en su vientre. Sabe que mi mente grita que la extrañé por casi más de dos años, y que me sentí tan celoso cuando supe que estaba con alguien más, aquella, a la que creí el amor de mi vida. Pero ahora era mi momento, y estaba muy feliz, siendo liberado.

Asiento 7A

Fué un golpe duro, es una verdad que un hombre deja de ser niño cuando te abandona la que creíste fue el amor de tu vida.

Terminó el invierno para ti, como una oportunidad que se fue. Tu chica consiguió a alguien, se ve tierna y feliz, él le toca la cintura que tanto disfrutabas, y su otra mano le acaricia la curva de su vientre donde reposaba tu rostro. 

Te sentiste celoso, luego muy solo, luego te preguntaste si también habría oportunidad para ti, así como lo hubo para ella, porqué no había recíprocamente una oportunidad para ti. Ya no eres el muchacho guapo, feliz y sano, tal como ahora parece que es él. 

¡Una chica para tí?, como ella, guapa y feliz de estar contigo, que no tenga que dar demasiadas explicaciones, que no se avergüence de mostrarse contigo. Bueno, ahora que no lo eres, subiste de peso, hinchado aveces por el atasco de alcohol de fines de semana cuando no soportas estar solo. Con tus piernas que han perdido fuerza y tu cabello quebrado, tus pulmones contaminados del humo de los cigarros que fumas por tanta ansiedad. Regresaron las arritmias, sería bueno que de repente se pare el corazón, sería la salida más fácil, más descente, quien lo veía venir en alguien tan joven.

Después te sentiste patético, luego, por distracción, casi quemas tu casa, dejando encendida la sanduichera y la estufa.

Tomas un avión, al menos, vacaciones aún puedes tomar. Quieres volver a empezar, te tomas una fotografía en el aeropuerto, luces fresco, tu cara se ve bien. el cabello debajo de una gorra y lentes negros, te vestiste como un rockstar. Te sientes niño, quieres jugar. 

Miras a esa chica que te sonríe, y ruegas porque termine sentada al lado de ti, pero ella está en las primeras filas, en el asiento 7A, y tu te das cuenta que estarás en las últimas filas. Te sentías decidido a hablar. Y cuando aterriza el avión ella desaparece rápidamente como una ilusión. 

Estarás solo por mucho tiempo, no es tan fácil, y nunca lo ha sido. No lo será. Estarás solo por mucho tiempo, probablemente el resto de tu vida, y más te vale ir aprendiendo. 

¿Dejarás de ser un muchacho?

lunes, 13 de enero de 2025

Problema

no nos pudimos despegar de las lecciones que absorbimos de las telenovelas que veíamos junto con la abuela.

jueves, 9 de enero de 2025

Cero Peleas

 Yo no quiero iniciar una pelea, trato de mitigar el fuego, o escapo. Soy un cobarde. 

¿conoces a un soldado sabio? 

sábado, 4 de enero de 2025

Llegada

 Ella cruza la puerta en el instante menos esperado. Te visita y se aferra al tiempo. Te consume y no te deja escapar. 

viernes, 3 de enero de 2025

No soy su personaje

El segundero corre y me siento a prisa. Y lo que más rápido se me ocurre es mostrarme como no soy, optimista. 

Dos horas de retraso

Tres años y siete días prometiendo dormir bien y comenzar temprano. 

Tres años y siente días diciendo que no hay problema. 

Museo egizzio de Torino

Mis amigos me aceptaron tal cual soy. Mis amigos entendieron que no tendría historias divertidas que contarles, esas historias donde conoces...