credits by: evtkw

miércoles, 4 de septiembre de 2024

El ataúd

 Esther siempre decía que le compraramos un ataud sencillo, cada que pasábamos junto a la funeraria que estaba al lado del banco donde ibamos cada martes a depositar en nuestra cuenta de ahorros, de bonos del ahorro nacional. 

Cumplimos su deseo, la cargamos, y no dejamos que los expertos la sepultaran. Lo hicimos, nosotros, inútiles, condenados al fracaso, a ser lamebotas, a dar nuestro amor a mujeres que no nos querían. A hacer trabajos que no nos gustaban. A dejar de ser nosotros mismos. 

Esther, fracasamos. Se nos rompió el ataúd cuando te metíamos en la tumba

No hay comentarios:

Museo egizzio de Torino

Mis amigos me aceptaron tal cual soy. Mis amigos entendieron que no tendría historias divertidas que contarles, esas historias donde conoces...